Nivel de certeza: De fide

La gracia santificante hace del justo un amigo de Dios.

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Escritura

  • Jn 15,14-15
  • Sab 7,14
  • Ef 2,19
  • Rm 5,10

Magisterio

  • DS 1528 — Concilio de Trento (1545-1563). A esta disposición o preparación, síguese la justificación misma que no es sólo remisión de los pecados [Can. 11], sino también santificación y renovación del hombre interior, por la voluntaria recepción de la gracia y los dones, de donde el hombre se convierte de injusto en justo y de enemigo en amigo, para ser heredero según la esperanza de la vida eterna (Tt 3,7).
  • DS 1535 — Concilio de Trento (1545-1563). Justificados, pues, de esta manera y hechos amigos y domésticos de Dios (Jn 15,15 Ep 2,19), caminando de virtud en virtud (Ps 83,8), se renuevan (como dice el Apóstol) de día en día (2Co 4,16); esto es, mortificando los miembros de su carne (Col 3,5) y presentándolos como armas de la justicia (Rm 6,13-19) para la santificación por medio de la observancia de los mandamientos de Dios y de la Iglesia: crecen en la misma justicia, recibida por la gracia de Cristo, cooperando la fe, con las buenas obras (Jc 2,22), y se justifican más [Can. 24 y 32], conforme está escrito: El que es justo, justifíquese todavía (Ap 22,11), y otra vez: No te avergüences de justificarte hasta la muerte (Si 18,22), y de nuevo: Veis que por las obras se justifica el hombre y no sólo por la fe (Jc 2,24). Y este acrecentamiento de la justicia pide la Santa Iglesia, cuando ora: Danos, Señor, aumento de fe, esperanza y caridad.

Concilio

Nota

Amistad con Dios por la gracia – Trento

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